El Ayuntamiento plantea recuperar la identidad, el patrimonio y el atractivo turístico de este enclave con mejoras urbanas, nuevas zonas verdes, recorridos accesibles y un museo al aire libre
El Ayuntamiento de Bigastro continúa avanzando en el proyecto de dinamización y regeneración urbana del Cabezo, una actuación ambiciosa que contempla una inversión cercana a los 3 millones de euros y que tiene como objetivo transformar y recuperar uno de los espacios más emblemáticos del municipio.
El proyecto, según explica el concejal de Urbanismo, Antonio Meseguer, va mucho más allá de la renovación de calles, parques o espacios públicos. La iniciativa pretende recuperar la identidad propia del Cabezo y poner en valor su memoria, su paisaje y su vinculación con la historia de Bigastro.
“No es un proyecto solo de arreglar calles, espacios verdes o parques. Es un proyecto de recuperar algo tan esencial que forma parte de la imagen de Bigastro: recuperar la identidad del propio Cabezo”, señala Meseguer.
Accesibilidad, zonas verdes y nuevos recorridos
Entre las actuaciones previstas se encuentra la mejora de la accesibilidad, la renovación de calles y la creación de espacios urbanos más agradables. El plan también contempla nuevas zonas verdes y recorridos peatonales con mayor presencia de arbolado.
Uno de los objetivos es convertir el Cabezo en un espacio de referencia no solo para los vecinos, sino también para quienes visiten Bigastro. Para ello, el Ayuntamiento apuesta por generar nuevos puntos de interés turístico y aprovechar elementos que ya se han ido incorporando al entorno durante los últimos años.
En este sentido, los murales y pinturas que decoran las escalinatas de acceso al Cabezo han supuesto uno de los primeros pasos de una estrategia destinada a convertir el enclave en un auténtico recorrido cultural al aire libre.
Un museo al aire libre sobre la historia de Bigastro
El proyecto artístico se ha ampliado con la recreación de los antiguos oficios vinculados a la historia del municipio. De los 20 murales previstos, durante el pasado año se realizaron diez, y está previsto continuar con el resto a finales de este año.
La intención del Ayuntamiento es que estos murales no sean únicamente elementos decorativos, sino que permitan conocer las historias y los trabajos que desempeñaron un papel relevante en la evolución de Bigastro.
De esta manera, el Cabezo pretende convertirse progresivamente en un museo al aire libre, creando un recorrido turístico que permita descubrir la historia y la identidad del municipio a través del arte y del espacio urbano.
La calle Lugar Nuevo, próxima actuación
Dentro de las próximas actuaciones se encuentra el proyecto de intervención en la calle Lugar Nuevo, cuyo proyecto será presentado en septiembre. La actuación contempla la peatonalización de esta vía y la creación de recorridos más accesibles.
Se trata de una calle especialmente significativa, tanto por sus características como por su recorrido por una parte importante del Cabezo y por su valor histórico, ya que su nombre está relacionado con la denominación antigua de Bigastro.
La actuación coincidirá además con la conmemoración de los 325 años de historia de Bigastro, reforzando la vinculación entre la regeneración urbana del Cabezo y la recuperación de la memoria histórica del municipio.
Anteriormente, el plan ya ha permitido actuaciones como la realizada en la calle Francisco de Asís, donde se ha llevado a cabo la peatonalización del espacio.
Nuevas zonas verdes y recuperación de miradores
El plan director también contempla actuaciones en otras calles singulares del Cabezo, como Salzillo, San José, Calvario, Vega Baja o García Lorca.
En la calle Vega Baja está previsto crear una gran zona verde de aproximadamente 400 metros, mientras que también se trabaja en la recuperación de miradores que permitan aprovechar las características paisajísticas del Cabezo y sus amplias vistas sobre la Vega Baja.
Precisamente, el paisaje es uno de los elementos que Antonio Meseguer considera fundamentales para la regeneración del enclave. La intención es recuperar el valor de un espacio que cuenta con memoria e identidad propia y convertirlo en uno de los grandes atractivos de Bigastro.
Un proyecto a cinco años
El Ayuntamiento se ha marcado como objetivo completar el ambicioso proyecto en un plazo máximo de cinco años. Actualmente, ya se han cumplido tres años desde el inicio de las actuaciones, con diferentes proyectos ejecutados y otros en distintas fases de desarrollo.
La existencia de un plan director permitirá, además, que el municipio esté preparado para optar a las diferentes líneas de subvenciones que puedan surgir, facilitando la financiación de nuevas actuaciones y reduciendo los plazos para completar la transformación prevista.
La meta es que el Cabezo se consolide como un espacio de referencia para Bigastro y, al mismo tiempo, como un mirador privilegiado de la Vega Baja.
La regeneración también impulsa la recuperación residencial
El proyecto de regeneración urbana se produce además en un momento en el que el Ayuntamiento percibe señales de recuperación residencial en el entorno.
Meseguer destaca el aumento de las licencias de obra y la rehabilitación de viviendas en los últimos meses, así como el interés de nuevos vecinos por instalarse en Bigastro. Esta evolución estaría contribuyendo a recuperar viviendas y espacios de barrios que habían experimentado un proceso de pérdida de población.
A ello se suma la recuperación de edificios emblemáticos, como el antiguo San José de Calasanz, que vuelve a tener actividad y contribuye a devolver vida a un entorno con un importante valor histórico y urbano.
Con todas estas actuaciones, el Ayuntamiento busca que la regeneración del Cabezo no se limite a una transformación física, sino que sirva para recuperar un espacio esencial en la identidad de Bigastro, reforzar su atractivo turístico y residencial y proyectarlo hacia el futuro.






