El profesorado de la Vega Baja advierte que no retrocederá
Tras nueve jornadas consecutivas de huelga, el profesorado de la Vega Baja ha elevado el tono de sus reivindicaciones. Lo que comenzó como un proceso de negociación se ha transformado en un conflicto ético frente a la inacción, la insensibilidad y la negligencia deliberada de la Administración.
El hartazgo como motor de la lucha
El profesorado de esta comarca no solo reclama mejoras laborales; exige respeto. Después de nueve días de movilizaciones, el desgaste emocional del colectivo ha llegado a un punto de no retorno. La crispación que hoy se respira en los centros educativos no es fruto de un capricho sindical, sino la consecuencia directa de una gestión que ha ignorado sistemáticamente las necesidades básicas del sistema educativo.
La lucha, lejos de amainar, se intensifica. Hoy, jueves 21, el profesorado de la Vega Baja mantendrá una jornada de protesta constante para visibilizar su hartazgo:
- 07:40 horas: Piquetes en los IES.
- 09:00 horas: Salida de las columnas hacia Alicante (Columna Vega Baja: Rotonda del Vaixell).
- 11:00 horas: Concentración ante la Casa de las Brujas (Alicante).
- 19:00 horas: Encuentro informativo en Los Montesinos (Plaza del Ayuntamiento).
- 19:00 horas: Concentración en Albatera (Parque Príncipe de Asturias).
- 20:00 horas: Concentración de familias y docentes en Almoradí (Paseo de Almoradí, junto al Ayuntamiento).
Imperativos éticos: La hoja de ruta
Las demandas de los docentes de la Vega Baja no son peticiones sujetas a negociación, sino imperativos para garantizar la calidad de la enseñanza pública. Exigimos:
- Menos ratio: Condición innegociable para una atención de calidad.
- Más recursos: Dotación presupuestaria real para la atención a la diversidad.
- Mejores condiciones laborales: El fin del desgaste y la precariedad que sufrimos a diario.
Advertencia a las autoridades
El profesorado de la Vega Baja advierte que no retrocederá. La responsabilidad de que la actividad escolar se vea afectada por esta huelga recae, única y exclusivamente, sobre los hombros de quienes han preferido el silencio y la indiferencia al diálogo real.
La dignidad de la enseñanza pública no está en venta. Mientras no se ofrezcan soluciones que respondan a la magnitud del descontento actual, las movilizaciones continuarán. Sin docentes, no hay futuro.






