La ausencia de botellones, actos vandálicos y graves incidencias consolida el modelo de unas celebraciones seguras y respetuosas, gracias al trabajo coordinado de la Policía Local y la colaboración ciudadana
Las Fiestas Patronales de San Pedro de Rojales 2026 han finalizado con un balance muy positivo en materia de seguridad y convivencia. Por tercer año consecutivo, las celebraciones han transcurrido sin incidentes de relevancia, y con un ambiente familiar que ha permitido a miles de vecinos y visitantes disfrutar de la programación festiva con total normalidad.
El operativo especial diseñado por la Policía Local de Rojales, en coordinación con los distintos servicios municipales y los cuerpos de emergencia y seguridad, ha sido determinante para que todos los actos se desarrollaran sin contratiempos y con una presencia preventiva constante en los principales puntos de afluencia.
Uno de los aspectos más destacados del balance es la desaparición de los botellones por tercer año consecutivo, una circunstancia que también se ha traducido en unas calles limpias al término de las jornadas festivas y en la ausencia de problemas asociados al consumo masivo de alcohol, como micciones en la vía pública, vómitos, botellas rotas o daños en el mobiliario urbano.
A ello se suma que no se han registrado actos vandálicos de consideración, mientras que las molestias para el descanso vecinal se han limitado a la actividad habitual de las sedes festeras y del recinto ferial, sin que se produjeran altercados destacables durante los días de celebración.
Desde la Policía Local subrayan que estos resultados son consecuencia de la planificación previa y del refuerzo de efectivos durante las fiestas. Los agentes ampliaron turnos y reforzaron la vigilancia antes, durante y después de cada acto, con el objetivo de garantizar la seguridad de participantes y asistentes.
El cuerpo policial también ha querido poner en valor la actitud de vecinos, comparsas, peñas, festeros y visitantes, cuyo comportamiento cívico ha contribuido a mantener un modelo de fiestas basado en el respeto, la convivencia y el disfrute responsable.
Con este balance, Rojales reafirma un modelo festivo que en los últimos años ha logrado dejar atrás imágenes habituales en otras celebraciones multitudinarias, como peleas, botellones o actos vandálicos, apostando por unas fiestas en las que la seguridad y la convivencia se han convertido en una de sus principales señas de identidad.





