Las investigaciones refuerzan la hipótesis de violencia machista en el caso de Dolores

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Los cuerpos, que presentaban impactos de bala, fueron descubiertos la mañana del sábado 16 de mayo en estancias separadas

Los resultados de los análisis forenses han ratificado lo que sospechaban los investigadores respecto al trágico hallazgo de tres cadáveres en el cuartel de la Guardia Civil de Dolores el pasado sábado. Todo apunta a que se trata de un nuevo episodio de violencia de género.

El Instituto de Medicina Legal de Alicante ha determinado que el agente de la Guardia Civil, de 55 años, mató a tiros a su mujer (Marisol, de 51 años) y a su hijo (Alberto, de 24 años). Tras cometer el doble homicidio, el efectivo policial se quitó la vida con la misma arma de fuego.

Los cuerpos, que presentaban impactos de bala, fueron descubiertos la mañana del sábado 16 de mayo en estancias separadas del pabellón oficial. La familia no figuraba en el sistema por denuncias previas ni existían antecedentes por maltrato.

Actualmente, el caso se encuentra en manos del Juzgado de Guardia número 3 de Orihuela, aunque se prevé su inhibición a corto plazo en favor de un juzgado especializado en violencia sobre la mujer. Mientras tanto, el dolor y la estupefacción se han apoderado de los residentes de Dolores y de los propios compañeros del cuerpo policial, conmocionados ante la magnitud de la tragedia.