Familias, alumnado, docentes y organizaciones sindicales se concentran ante el Ayuntamiento de Orihuela para exigir una alternativa en el casco histórico y criticar la falta de previsión ante el inicio del curso
La comunidad educativa del CEIP Virgen de la Puerta de Orihuela se ha concentrado este miércoles frente al Ayuntamiento para reclamar una solución ante la situación que atraviesa el centro y la imposibilidad de iniciar el curso con normalidad. Madres, padres, alumnado, representantes del AMPA y organizaciones sindicales han participado en la movilización para exigir una alternativa que permita escolarizar a los estudiantes sin tener que desplazarlos a centros situados fuera del casco histórico.
La concentración se produce después de que el colegio no haya podido abrir sus puertas con normalidad al inicio del curso. Según explicó Marta Tafalla Ramón, representante sindical de STEPV en la Vega Baja, actualmente no existe, a su juicio, un informe técnico que certifique que las instalaciones pueden abrir garantizando la seguridad del alumnado y del personal docente.
Tafalla señaló además que el profesorado permanece en el interior del centro y recordó que existe una orden de Conselleria que establece que las instalaciones no deberían estar abiertas desde el pasado 1 de septiembre. La representante sindical criticó también que la alternativa planteada a las familias pase por trasladar a los alumnos a centros de pedanías, una opción que considera especialmente complicada para las familias por las distancias y las dificultades de transporte.
«Estas familias, si a mitad de mañana tienen que venir a por su hijo porque se ha puesto malito o porque ha habido un pequeño problema, no van a poder ir a por ellos», afirmó Tafalla, quien reclamó una solución dentro del casco histórico de Orihuela.
Tres informes que cuestionan el estado del edificio
Uno de los principales puntos de conflicto se encuentra en el estado de las instalaciones. La representante de STEPV aseguró que existen tres informes elaborados por diferentes estudios y arquitectos que, según explicó, consideran que el centro no reúne las condiciones necesarias para abrir y plantean que podría resultar más sencillo derribar el edificio y construir un nuevo colegio.
Tafalla aseguró que uno de esos informes se conoce desde febrero de 2026, por lo que considera que las administraciones han dispuesto de tiempo suficiente para estudiar alternativas antes del comienzo del curso.
Durante la concentración, según explicó la representante sindical, las brigadas municipales se encontraban trabajando en el colegio junto al concejal responsable y un técnico que, previsiblemente, estaría relacionado con la elaboración de un nuevo informe sobre el estado del inmueble.
La situación ha generado además incertidumbre entre el equipo directivo y el profesorado, que, según STEPV, se encuentran a la espera de conocer cómo se resolverá la escolarización del alumnado y cuáles serán las condiciones para el desarrollo de la actividad educativa.
Las familias rechazan el traslado a las pedanías
La representante del AMPA, Karima, trasladó durante la concentración el malestar de las familias por la posibilidad de repartir al alumnado entre dos centros situados en pedanías de Orihuela.
Karima aseguró que las familias recibieron la decisión con escaso margen de tiempo y defendió que los alumnos puedan continuar escolarizados en su propio barrio.
La representante del AMPA recordó también que las familias llevan años conociendo los problemas del edificio y criticó que, pese a las advertencias sobre el estado del colegio, las decisiones se hayan adoptado, según su relato, en un momento próximo al inicio del curso.
Karima afirmó que las familias están dispuestas a mantener las movilizaciones hasta encontrar una solución que consideren adecuada y aseguró que no aceptarán que sus hijos sean trasladados a otros municipios o pedanías como única alternativa.
La representante del AMPA recordó asimismo que meses atrás se habría planteado la instalación provisional de barracones mientras se construía un nuevo centro, una propuesta que, según explicó, finalmente no habría tenido continuidad.
Los sindicatos reclaman inversiones en la escuela pública
A la concentración también acudió Leo Pomares, responsable de Educación de Comisiones Obreras, quien situó el problema del CEIP Virgen de la Puerta dentro de una situación más amplia relacionada con las infraestructuras educativas de la Vega Baja.
Pomares sostuvo que el caso de Orihuela «no es una excepción» y denunció los problemas de mantenimiento e infraestructuras que afectan a distintos centros educativos de la comarca. En su opinión, la falta de inversiones suficientes en la red pública está provocando que determinados colegios lleguen a situaciones límite.
El responsable de Educación de CCOO reclamó a la Conselleria de Educación que adopte medidas y deje atrás, según sus palabras, la «improvisación» en materia de infraestructuras educativas.
Pomares recordó además que las organizaciones sindicales mantienen reivindicaciones pendientes con la Administración y anunció que continuarán con las movilizaciones previstas. En este sentido, señaló que existe una manifestación convocada para el sábado por la tarde en las capitales de provincia y que los sindicatos podrían reactivar la huelga si consideran necesario intensificar las protestas.
Un inicio de curso marcado por la incertidumbre
La concentración ante el Ayuntamiento refleja la preocupación de las familias por el futuro inmediato del alumnado del CEIP Virgen de la Puerta. Mientras se estudian posibles soluciones para el edificio, los estudiantes afrontan un inicio de curso diferente al previsto y las familias reclaman una alternativa que permita garantizar su escolarización en condiciones de seguridad y cercanía.
La comunidad educativa reclama ahora que Ayuntamiento y Conselleria concreten cuanto antes una solución estable, mientras continúa el debate sobre el futuro de las instalaciones del centro y sobre la posibilidad de construir un nuevo colegio.





