Cómo preparar tu casa para la llegada de un bebé

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Guía práctica para adaptar el hogar a la llegada del recién nacido

La llegada de un bebé a casa trae, aparte de ilusión y nervios, nuevas responsabilidades. Preparar nuestro hogar para acomodarlo a sus necesidades es una de ellas y tareas como comprar un buen cubrecolchón y otros artículos para preparar la estancia donde estará deben estar las primeras de la lista.

De esta manera, si preparamos con antelación la casa, ganaremos tranquilidad al tener todo lo que necesitamos a mano. Y para hacerlo es tan sencillo como seguir estas recomendaciones.

Prepara la habitación sin sobrecargarla

La habitación del bebé debe ser cómoda y práctica. Por eso, no es necesario sobrecargarla. Con tener la cuna, un sitio donde guardar la ropa y una zona donde cambiar al bebé será suficiente al principio.

Ergonomía en las zonas de lactancia

Las tomas pueden prolongarse durante bastante tiempo, así que es importante que las zonas destinadas a la lactancia sean ergonómicas. Para ello, un sillón con un buen respaldo y reposabrazos puede ser de gran ayuda a la hora de amamantar.

Asimismo, también es buena idea tener una mesa auxiliar para colocar cualquier cosa que necesitemos, como una botella de agua o el móvil. La idea es evitar levantarnos mientras sostengamos al bebé y ganar en comodidad, sobre todo, las primeras semanas en las que se pueden presentar molestias en cuello, hombros y brazos.

Cuida la iluminación durante la noche

Muchos bebés se despiertan durante la noche. Teniendo esto en cuenta, se recomienda instalar una iluminación tenue que permita atender al bebé sin necesidad de dar la luz. Por ejemplo, lámparas de luz cálida de baja intensidad pueden ser una opción muy interesantes, ya que también ayudan a conciliar mejor el sueño. Eso sí, si la zona de lactancia está en otra habitación, el recorrido sí debe estar bien iluminado para evitar accidentes.

Protege la cama frente a imprevistos

Durante los primeros meses, es habitual que el bebé pase tiempo sobre la cama de los padres. Hay que tener en cuenta, por tanto, que pueden ocurrir accidentes como escapes del pañal, derrames de leche o regurgitaciones, así que siempre es buena idea proteger la cama con un cubrecolchón impermeable.

De esta forma, aparte de proteger el colchón, mejoraremos la higiene general y nos será mucho más fácil limpiar cuando se produzcan estas situaciones.

Crea un entorno seguro

Un recién nacido no se podrá desplazar por la casa, pero siempre hay que adelantarse a cuando llegue el momento y prepararla para convertirla en un entorno seguro para él. Así, podemos empezar a proteger enchufes, guardar los productos de limpieza en un sitio fuera de su alcance, sujetar muebles altos a la pared, comprobar si el mobiliario tine esquinas salidas o afiladas… Tomando ciertas medidas, muy básicas, es fácil lograr un entorno seguro, tanto para el bebé como para nosotros, pues debemos poder movernos por casa con tranquilidad sin temor a golpes o accidentes.

Traer un bebé a casa es tan ilusionante, en definitiva, como trabajoso. No obstante, con una buena organización y preparación del hogar, cuidar de él y disfrutar de su presencia nos resultará mucho más fácil.