El Hospital Universitario Vega Baja reúne a médicos de Atención Primaria para reforzar la detección precoz y el abordaje de la osteoporosis

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La iniciativa refuerza la coordinación entre niveles asistenciales para mejorar el diagnóstico temprano y el manejo integral de esta enfermedad

El servicio de Reumatología del Hospital Universitario Vega Baja, con el aval de la Sociedad Valenciana de Reumatología, ha organizado la “I Jornada Formativa de Osteoporosis para Medicina Familiar y Comunitaria” del Departamento de Salud de Orihuela, un encuentro que ha reunido a profesionales de Atención Primaria y especialistas hospitalarios con el objetivo de actualizar conocimientos y reforzar la coordinación asistencial.

La iniciativa ha permitido revisar los últimos avances en el diagnóstico precoz, la valoración del riesgo de fractura, el seguimiento de los pacientes y el abordaje terapéutico de una enfermedad que constituye uno de los principales problemas de salud relacionados con el envejecimiento.

La reumatóloga Mari Paz Martínez Vidal, impulsora de la jornada, ha indicado que “la osteoporosis es una enfermedad muy prevalente, que no produce síntomas y que se caracteriza por un hueso poroso y frágil, lo que aumenta de forma significativa el riesgo de fracturas. En personas mayores de 50 años afecta a más del 20% de la población, y en mayores de 70 años, al 40%. Por eso, es fundamental que Atención Primaria y Reumatología trabajemos de manera coordinada para detectarla a tiempo y tratarla adecuadamente”.

Martínez Vidal ha explicado que existen diversos factores que incrementan el riesgo de padecer osteoporosis y sufrir fracturas por fragilidad. Entre ellos destacan la edad avanzada, los antecedentes familiares de osteoporosis, haber sufrido fracturas previas, determinadas enfermedades sistémicas y el uso prolongado de algunos tratamientos farmacológicos, especialmente corticoides e inmunosupresores. La especialista ha subrayado que la identificación precoz de estos pacientes permite actuar de forma preventiva y reducir el riesgo de nuevas fracturas.

La jornada ha servido además para compartir experiencias clínicas y fortalecer la colaboración entre Atención Primaria y Reumatología, una coordinación considerada esencial para garantizar una atención integral y un seguimiento adecuado de los pacientes con osteoporosis El programa ha abordado aspectos clave como el diagnóstico de la enfermedad, la identificación de fracturas por fragilidad, las herramientas de cálculo de riesgo, los tratamientos de primera línea, el manejo de la osteoporosis grave y la importancia de los hábitos de vida saludables.

Los médicos de familia pueden solicitar pruebas complementarias como analíticas, radiografías o densitometrías óseas para valorar el estado de salud ósea y estimar el riesgo de fractura. Los especialistas han revisado los criterios clínicos y las situaciones en las que estas pruebas están indicadas, con el objetivo de favorecer la detección temprana y una utilización adecuada de los recursos diagnósticos.

El encuentro ha contado con la participación como ponentes de los médicos de familia Hernán Cullishpuma Miranda, Raquel Gambín Follana y Ruth Molera Valero, así como de los reumatólogos Mari Paz Martínez Vidal, Antonio Álvarez de Cienfuegos Rodríguez y Jaime Fernández Campillo.

Tratamientos

El programa científico ha incluido también una revisión de las diferentes opciones terapéuticas disponibles para el tratamiento de la osteoporosis. Los especialistas actualizaron las recomendaciones sobre los fármacos antirresortivos, destinados a disminuir la pérdida de masa ósea y reducir el riesgo de fracturas, así como sobre los tratamientos osteoformadores indicados en los casos de osteoporosis grave.

Asimismo, se abordaron aspectos relacionados con la duración de los tratamientos, las denominadas vacaciones terapéuticas y las estrategias para mejorar la adherencia de los pacientes.

Junto al tratamiento farmacológico, los expertos insistieron en la importancia de las medidas preventivas y de los hábitos de vida saludables. En este sentido, recordaron la necesidad de mantener una alimentación adecuada rica en calcio, realizar ejercicio físico de forma regular y adoptar medidas dirigidas a prevenir las caídas, factores clave para preservar la salud ósea y reducir el riesgo de fracturas.