Debido a los vientos de poniente, que han impulsado el humo de los incendios que afectan a Madrid y Ávila, los cielos de la comarca están sutilmente velados y con mala visibilidad
La Vega Baja se ha despertado este domingo con un cielo ligeramente velado y, en algunos puntos de la comarca, con un sutil olor a quemado. Una situación que ha despertado la curiosidad de numerosos ciudadanos y que tiene una explicación: la llegada del humo procedente de los importantes incendios forestales que afectan a Madrid, Ávila y Toledo.
Así lo ha explicado el Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, que ha señalado que el humo ha sido transportado hasta el sur de la provincia por los vientos del oeste-noroeste en capas medias de la atmósfera, alcanzando diferentes comarcas alicantinas, entre ellas la Vega Baja.
Las imágenes captadas por satélite durante el amanecer muestran con claridad la llegada de esta nube de humo desde el centro peninsular. Los expertos han precisado, además, que no se trata de polvo sahariano, ya que la calima que afectó al territorio durante los últimos días terminó de retirarse en la jornada del viernes.
Aunque el humo no ha llegado con una gran intensidad, sí ha provocado una ligera pérdida de visibilidad y ese característico olor a quemado que ha podido percibirse de forma puntual en distintas localidades de la comarca.
Desde el Laboratorio de Climatología también han advertido de que algunas estaciones de medición están registrando concentraciones elevadas de partículas PM2,5 y PM10, lo que ha provocado que, en determinados momentos, la calidad del aire haya pasado a niveles malos o desfavorables. Por ello, recomiendan extremar las precauciones, especialmente entre las personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, los mayores y otros colectivos vulnerables, limitando la exposición prolongada al aire libre si se perciben molestias.
No obstante, las previsiones meteorológicas apuntan a una mejoría de la situación durante las próximas horas. Se espera un cambio en la dirección del viento, que girará a componente este (levante), un factor que favorecerá la dispersión de la nube de humo y permitirá que ese ligero velo que cubre los cielos de la Vega Baja vaya desapareciendo progresivamente.
Este episodio vuelve a poner de manifiesto el alcance de los incendios forestales que afectan a amplias zonas del territorio español. Según los últimos datos del programa europeo Copernicus, España ha perdido ya cerca de 171.000 hectáreas a causa del fuego en lo que va de año, una cifra que refleja la magnitud de una campaña de incendios especialmente complicada y cuyos efectos, como demuestra este episodio, pueden sentirse a cientos de kilómetros de distancia.





