La ciudad será uno de los tres territorios piloto del proyecto SHIELD, que impulsará herramientas digitales, coordinación institucional y formación para reforzar la resiliencia de los municipios frente a fenómenos meteorológicos extremos
La ciudad de Orihuela se convertirá en uno de los principales laboratorios europeos para el desarrollo de nuevas estrategias de gestión de emergencias climáticas gracias al proyecto SHIELD, una iniciativa financiada por la Unión Europea con un presupuesto global de 3,4 millones de euros. El proyecto, impulsado por la Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP) con la colaboración de la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Orihuela, arrancará el próximo mes de octubre y tendrá una duración de tres años.
Orihuela compartirá el papel de territorio piloto con municipios de Eslovenia y Chipre, donde se diseñarán, probarán y validarán soluciones innovadoras destinadas a mejorar la preparación de las administraciones locales frente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos. La experiencia obtenida servirá posteriormente para trasladar estas herramientas a otros municipios de la Comunitat Valenciana y del resto de Europa.
Del presupuesto total del proyecto, más de 300.000 euros se invertirán directamente en la Comunitat Valenciana. En concreto, 192.500 euros se destinarán a la formación de entidades locales y a la difusión del modelo desarrollado, mientras que 119.250 euros financiarán la implantación del caso piloto en Orihuela.
La presentación del proyecto ha contado con la participación del secretario general de la FVMP, Miguel Bailach; el alcalde de Orihuela, José Vegara; el secretario autonómico de Política Institucional y Cohesión Territorial, Carlos Gil; y el concejal de Protección Civil y Emergencias, Víctor Valverde.
Durante el acto, el alcalde destacó que la incorporación de Orihuela al proyecto sitúa al municipio entre los referentes europeos en innovación aplicada a la gestión de emergencias. Según explicó, SHIELD se apoya en tres pilares fundamentales: la digitalización mediante herramientas que permitan compartir información en tiempo real, la mejora de la coordinación entre administraciones y servicios de emergencia y una mayor implicación de la ciudadanía en la prevención y respuesta ante situaciones de riesgo.
Entre las soluciones que se desarrollarán figuran plataformas de apoyo a la toma de decisiones, sistemas inteligentes capaces de recomendar protocolos de actuación, simuladores para planificar evacuaciones y aplicaciones que facilitarán la comunicación directa entre los servicios de emergencia y la población.
Por su parte, Miguel Bailach subrayó el papel de la FVMP para facilitar el acceso de los municipios valencianos a los programas europeos. En este sentido, recordó que la incorporación de Orihuela al consorcio internacional ha sido fruto del trabajo realizado a través del convenio de financiación europea suscrito con la Generalitat Valenciana.
Además de participar en el desarrollo del proyecto, la Federación liderará las acciones de formación y capacitación dirigidas a las entidades locales, con el objetivo de que las metodologías, herramientas y conocimientos generados durante los próximos tres años puedan extenderse al conjunto de los municipios valencianos, independientemente de su tamaño.
El secretario autonómico de Política Institucional y Cohesión Territorial, Carlos Gil, puso en valor la colaboración entre administraciones para atraer iniciativas europeas que permitan mejorar los servicios públicos. En este sentido, destacó que el convenio de financiación europea entre la Generalitat y la FVMP ya está dando resultados al facilitar la captación de fondos comunitarios y la participación de los municipios valencianos en proyectos estratégicos.
Gil señaló que el objetivo no es únicamente obtener financiación europea, sino impulsar la innovación, reforzar la capacidad de respuesta de las administraciones locales y mejorar la protección de la ciudadanía frente a las emergencias derivadas del cambio climático.
Con SHIELD, Orihuela se convierte así en un referente europeo en el desarrollo de nuevas herramientas para la prevención y gestión de emergencias, una experiencia que aspira a convertirse en un modelo exportable para fortalecer la resiliencia de otros municipios tanto de la Comunitat Valenciana como del resto de Europa.





