Las casas de Playa Babilonia de Guardamar del Segura amanecen con pintadas pidiendo su demolición

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Han aparecido diversos graffitis sobre las fachadas en los que se reclama el derribo de las casas, calificando a los propietarios de «okupas» y exigiendo que «la playa es de todos»

Las fachadas de varias viviendas de Playa Babilonia, en Guardamar del Segura, han amanecido con diferentes pintadas y grafitis que vuelven a situar, en el centro de la actualidad,, el conflicto sobre el futuro de este histórico núcleo residencial. Entre los mensajes que se pueden observar en las imágenes figuran expresiones como «demolición ya», «la playa es de todos», e incluso calificando a los propietarios de «okupas». Unos mensajes que aparecen en un momento especialmente delicado para los residentes de la zona, después de la reciente sentencia del Tribunal Constitucional, que tumbó parcialmente la Ley de Protección y Ordenación de la Costa Valenciana, entre ellos la figura de «núcleo de valor etnográfico», con la que se pretendía salvar las viviendas.

Los hechos no han pasado desapercibidos y han generado numerosas reacciones. El director general de Costas de la Generalitat Valenciana, Marc García, ha condenado lo sucedido y ha trasladado su solidaridad y apoyo a los vecinos afectados, en un mensaje en el que ha calificado las pintadas de actos de intimidación. «La intimidación a los vecinos no es el camino», ha señalado García, quien ha defendido que los residentes de Playa Babilonia no son okupas, sino familias con viviendas adquiridas legalmente, que pagan sus impuestos y forman parte de la historia del litoral valenciano.

El responsable autonómico ha asegurado que la Generalitat defenderá los derechos de estas familias frente a las actuaciones impulsadas por el Gobierno central. En su mensaje, también ha cargado contra el Ministerio para la Transición Ecológica, al que ha acusado de pretender desahuciar a los residentes y despojarlos de sus hogares.

Asimismo, García ha aprovechado para reclamar inversiones destinadas a la regeneración de la playa. «La playa es de todos. Pero para que siga siendo de todos hay que protegerla e invertir en ella», ha manifestado, al tiempo que ha advertido de que, si el Gobierno de España no ejecuta las actuaciones de regeneración necesarias, la playa podría desaparecer.

Por su parte, la agrupación local del Partido Popular de Guardamar también ha expresado su rechazo a las pintadas a través de un comunicado. La formación ha condenado rotundamente los hechos y ha considerado inadmisibles tanto el vandalismo como cualquier forma de intimidación a los vecinos. «La discrepancia nunca puede justificar las amenazas ni los daños a la propiedad», ha señalado el PP local, que ha defendido igualmente la necesidad de conservar y regenerar la playa.

La formación ha responsabilizado al Ayuntamiento y al Gobierno de España de no haber ofrecido, a su juicio, un proyecto ni alternativas de futuro para la zona, y ha reivindicado la actuación de la Generalitat Valenciana y de sus responsables en materia de Costas. El comunicado concluye reclamando «menos vandalismo, menos abandono y más soluciones».

El Constitucional tumbó la figura de «núcleo de valor etnográfico»

Las pintadas aparecen apenas unos días después de que el Tribunal Constitucional estimara parcialmente el recurso presentado por el presidente del Gobierno, contra varios preceptos de la Ley valenciana 3/2025, de 22 de mayo, de protección y ordenación de la costa valenciana. La resolución supone un importante revés para la estrategia de la Generalitat de proteger las históricas viviendas de Playa Babilonia frente a su demolición.

En concreto, el Pleno del Constitucional declaró inconstitucionales el artículo 17 y la disposición final primera de la normativa autonómica en cuanto se aplican a bienes integrantes del dominio público marítimo-terrestre. Además, declaró inconstitucional y nula la disposición adicional cuarta, relativa al inventario de terrenos degradados incluidos en dicho dominio público.

El artículo 17 contemplaba la posibilidad de reconocer determinados conjuntos de edificaciones del litoral como núcleos urbanos de especial valor etnológico, una figura que permitía establecer medidas de protección y conservación por sus valores históricos, culturales y tradicionales. Esta era precisamente la vía a la que pretendía acogerse Playa Babilonia para preservar sus viviendas.

Sin embargo, el Constitucional considera que la protección autonómica no puede limitar las competencias que corresponden al Estado sobre el dominio público marítimo-terrestre ni impedir las actuaciones necesarias para garantizar su integridad y recuperación.

El tribunal reconoce que la Comunidad Valenciana tiene competencias para proteger los valores históricos y etnológicos de los núcleos urbanos de su litoral, incluso cuando se encuentran sobre terrenos de dominio público, pero establece que esa protección no puede interferir en las facultades estatales en materia de costas.

La sentencia, por tanto, deja sin efecto la vía de protección autonómica que la Generalitat pretendía utilizar para evitar los derribos en Playa Babilonia, aunque los preceptos afectados pueden seguir aplicándose en otros espacios del litoral que no presenten ese conflicto competencial.

Un conflicto con órdenes de demolición pendientes

El pronunciamiento judicial tiene especial trascendencia para las viviendas de Playa Babilonia, cuya demolición ya había sido acordada por la Administración del Estado y respaldada por resoluciones judiciales firmes de los tribunales.

Las concesiones administrativas que amparaban la ocupación de estas viviendas fueron extinguidas y las órdenes de demolición se justificaron por razones de protección medioambiental y seguridad. El enclave, además, está integrado en la Red Natura 2000, un espacio en el que la Administración estatal plantea actuaciones de recuperación del dominio público marítimo-terrestre y del sistema dunar.

La aprobación de la ley valenciana en mayo de 2025 abrió una nueva vía para intentar preservar las edificaciones. La Generalitat adoptó medidas cautelares de protección y promovió la declaración de Playa Babilonia como núcleo urbano de especial valor etnológico, lo que contribuyó a paralizar las demoliciones que estaban previstas.

Tras la reciente sentencia del Tribunal Constitucional, esa fórmula autonómica ya no puede utilizarse para impedir las actuaciones estatales sobre las viviendas situadas en dominio público marítimo-terrestre. No obstante, el fallo no constituye una nueva orden de demolición, sino que limita el alcance de la protección autonómica frente a unas órdenes que ya contaban con respaldo judicial.

El futuro de las casas de Playa Babilonia continúa así marcado por el enfrentamiento entre las administraciones estatal y autonómica y por la incertidumbre de las familias que residen en este enclave histórico de Guardamar, mientras la aparición de estas pintadas añade un nuevo episodio de tensión a una controversia que sigue sin una solución definitiva.