Incertidumbre en Molins y La Campaneta ante el traslado de alumnado del Virgen de la Puerta

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Colegio Virgen de la Puerta

Las familias piden una reunión urgente con Educación, Inspección y el Ayuntamiento para conocer cómo se organizará la llegada de los escolares del CEIP Virgen de la Puerta

Las comunidades educativas del CEIP Nuestra Señora de Monserrate de Molins y del CEIP Nuestra Señora del Pilar de La Campaneta han manifestado su preocupación ante la decisión de cerrar el CEIP Virgen de la Puerta y trasladar a su alumnado a otros centros educativos, entre ellos ambos colegios.

En un comunicado conjunto, las familias y comunidades educativas de los dos centros han querido dejar claro que no se oponen a acoger al alumnado procedente del CEIP Virgen de la Puerta. Al contrario, reconocen la preocupación de esas familias y consideran necesario garantizar que los niños y niñas puedan continuar su formación en unas condiciones adecuadas.

Sin embargo, reclaman que el proceso se lleve a cabo con planificación, seguridad, recursos suficientes y transparencia, teniendo en cuenta tanto las necesidades del alumnado que llega como las de los escolares que ya están matriculados en los centros receptores.

Desde que tuvieron conocimiento de la situación, las comunidades educativas de Monserrate y Nuestra Señora del Pilar aseguran haber mantenido un contacto directo y permanente con la FAPA Gabriel Miró, con el objetivo de trasladar sus inquietudes y trabajar conjuntamente en defensa de los intereses de las familias.

Solicitan una reunión urgente

Una de las principales peticiones planteadas es la convocatoria de una reunión urgente con todas las familias afectadas, en la que participen representantes de la Inspección Educativa, el Ayuntamiento, la Conselleria de Educación y las demás administraciones o responsables implicados.

El objetivo, según explican, es recibir información clara y conocer de primera mano cómo se desarrollará el proceso antes de que comiencen los cambios.

Entre las cuestiones que las familias consideran necesario aclarar se encuentran la distribución de los nuevos alumnos, la organización de las aulas y grupos, la disponibilidad de profesorado y recursos, así como la prestación de servicios como el comedor, el transporte, los materiales educativos o las actividades complementarias.

También reclaman conocer cómo afectará la llegada del nuevo alumnado a la organización habitual de los centros y si existe un plan específico para recuperar la normalidad en caso de que la situación sea temporal.

Preocupación por los espacios educativos

Uno de los aspectos que genera mayor inquietud entre las familias es el posible uso de espacios que actualmente forman parte de la actividad educativa habitual de los colegios.

En este sentido, señalan especialmente lugares como la biblioteca, el aula de música o el salón multiusos, ante la posibilidad de que tengan que destinarse a atender las necesidades derivadas de la incorporación de nuevos alumnos.

Las comunidades educativas consideran que cualquier solución debe evitar que unos escolares resulten perjudicados en beneficio de otros. Por ello, defienden que tanto el alumnado del CEIP Virgen de la Puerta como el de los centros receptores deben poder desarrollar su actividad educativa con los espacios, recursos y servicios necesarios.

Asimismo, piden que se tengan en cuenta las circunstancias particulares de cada centro y las necesidades específicas de los alumnos, así como el impacto que las decisiones puedan tener sobre la conciliación de las familias.

Malestar por la incertidumbre

Más allá de las cuestiones organizativas, las familias expresan también su malestar por la incertidumbre generada durante los últimos días.

Según explican, los continuos cambios de información y decisiones han provocado una situación de desconcierto, al no conocer con certeza qué medidas se adoptarían finalmente ni cómo afectarían a sus hijos e hijas.

Las comunidades educativas reconocen que las administraciones pueden encontrarse ante circunstancias complejas que requieren tomar decisiones, pero consideran que el proceso ha generado un importante desgaste entre las familias.

En su opinión, las consecuencias de estas decisiones no deberían recaer sobre los niños y niñas ni sobre sus familias, que son quienes tienen una menor responsabilidad en la situación planteada.

Ante este escenario, las comunidades educativas del CEIP Nuestra Señora de Monserrate y del CEIP Nuestra Señora del Pilar hacen un llamamiento al diálogo, la información, la planificación y la transparencia.

Su objetivo, aseguran, no es rechazar al alumnado que necesita ser escolarizado, sino participar en la búsqueda de una solución que permita atender a todos los escolares en las mejores condiciones posibles.

El comunicado concluye con una declaración de voluntad de colaboración y con una idea que las familias consideran fundamental: cualquier decisión administrativa debe situar en el centro a los niños y niñas y evitar que sean ellos quienes sufran las consecuencias de la situación.

“Queremos colaborar y encontrar soluciones. Queremos que todos los niños estén bien. Y queremos hacerlo juntos”, concluyen las comunidades educativas.