La Armengola, 35 años liderando las Fiestas de la Reconquista y de Moros y Cristianos de Orihuela

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Este señalado aniversario de la figura festera permite descubrir algunas de las curiosidades más sorprendentes de las mujeres que han encarnado a la mítica heroína desde 1991

Las fiestas de Moros y Cristianos de Orihuela celebran este 2026 una efeméride muy especial. Se cumplen 35 años de la creación del cargo de Armengola, la figura que encarna a la heroína que, según la tradición, lideró la Reconquista de la ciudad y evitó la matanza de la población cristiana a manos de los musulmanes.

Aunque las fiestas se celebran desde 1974, no fue hasta 1991 cuando la Asociación de Fiestas de Moros y Cristianos decidió crear este cargo para rendir homenaje a uno de los personajes más legendarios de la historia oriolana. Desde entonces, cada año una mujer distinta ha asumido cada año la máxima representación festera, portando símbolos tan significativos como el toisón, donde figuran los emblemas de todas las comparsas, y el bastón de mando de la ciudad, que la convierte en la máxima autoridad festera.

Treinta y cinco años después, la historia de las Armengolas deja numerosas anécdotas, curiosidades y vínculos familiares que forman ya parte del patrimonio sentimental de las fiestas.

Una Armengola para los dos bandos

La primera mujer en ostentar el cargo fue Manoli García, en 1991. Su nombramiento tuvo además una singularidad que muy pocas han compartido: representaba simultáneamente a una comparsa del bando moro y a otra del cristiano, en este caso Moros Almorávides y Caballeros de Tadmir.

A lo largo de estas tres décadas y media, otras dos Armengolas también han formado parte de agrupaciones de los dos bandos: Mayte Valero (2001) y  Ester Hernández (2023)

Un cargo con lazos familiares

Si hay algo que caracteriza a las fiestas de Moros y Cristianos es la implicación de las familias oriolanas. Es muy habitual ver a padres, hijos, hermanos, esposos y primos participando de los actos festeros, y el cargo de Armengola no está exento de ese vínculo de sangre.

Las hermanas Clarisa y Nuria Castillo Soria se convirtieron en las primeras hermanas en alcanzar la máxima representación festera. Clarisa fue Armengola en 1998 y nueve años después lo sería Nuria, en 2007. Un caso similar protagonizaron Marisa y Mª Ángeles Vidal Guevara, Armengolas en 2004 y 2015, respectivamente.

Ha habido ocasiones en las que el nexo de unión es la familia política. Mª Asunción Vegara, Armengola en el año 2011, y Ester Hernández, que ocupó el cargo en 2023, son cuñadas. Un parentesco que también comparten Rocío Meseguer, Armengola del 2000, y Estefanía Pérez, Armengola de 2006.

Un cargo de récords

A lo largo de este tiempo también se han establecido varios récords. Algunos de ellos casi imposibles de superar. Vanesa Martínez Martí, de la comparsa Moros Beduinos, se convirtió en 2010 en la Armengola más joven de la historia, al asumir la representación con tan solo 30 años.

Mención aparte merece Elisa Gil Moreno. La periodista protagonizó una circunstancia absolutamente excepcional. Nombrada Armengola para las fiestas de 2020, la irrupción de la pandemia de la Covid-19 obligó a suspender las celebraciones y retrasar su ejercicio hasta 2022. Por todo ello, se convirtió en la Armengola que más tiempo ha ostentado el cargo.

Una Armengola en la política

Ser Armengola permite, en muchas ocasiones, fortalecer la conexión que las afortunadas mantienen con la vida pública de Orihuela. Y aunque todas ellas son figuras muy respetadas dentro del mundo de la fiesta, algunas de ellas han sobresalido, posteriormente, por su actividad profesional.

Es el caso de Mariola Rocamora Gisbert, Armengola en 2009. En su caso, fue la primera Armengola que posteriormente desempeñó responsabilidades políticas, ejerciendo como concejala del Ayuntamiento de Orihuela entre 2011 y 2023, por el Partido Popular.

Armengolas y embajadores: una relación muy estrecha

Tal y como hemos mencionado más arriba, no son pocas las familias oriolanas que participan activamente en los Moros y Cristianos. Es muy habitual que las familias participen en las comparsas, y en las distintas actividades y actos. Esto ha dado situaciones curiosas, en las que matrimonios, padres e hijos hayan ostentado distintos cargos festeros.

Asunción Ruiz Escamilla, Armengola de 2013, está casada con Fernando Lacárcel, quien fue Embajador Moro un año antes, en 2012. Por su parte, María Asunción Vegara Durá es hermana del Embajador Moro de 2005, Pepe Vegara, reforzando así una tradición familiar estrechamente vinculada a la fiesta. También se puede destacar el caso de Mariola Rocamora, Armengola 2009, quien es hija del Embajador Moro de 1978, José Rocamora.

Una coincidencia única en 35 años

Normalmente, y para diversificar los cargos festeros entre las distintas comparsas, las Armengolas no suelen pertenecer a agrupaciones que, durante ese año, ostentan las correspondientes embajadas mora y cristiana. Sin embargo, en estos 35 años, ha habido una única excepción. En 2023, Ester Hernández tuvo la ocasión de ser Armengola a la vez que una de las comparsas a las que pertenece, Caballeros de Santiago, ostentó la Embajada Cristiana. Una coincidencia inédita en la historia del cargo.

El predominio del bando moro

Aunque la Armengola simboliza la legendaria victoria cristiana en la Reconquista de Orihuela, resulta llamativo comprobar que la mayoría de las mujeres que han ostentado el cargo han procedido de comparsas del bando moro.

Desde 1991, este protagonismo se ha visto reflejado en la presencia continuada de Armengolas vinculadas a agrupaciones de la media luna. Así, han representado el cargo festeras de los Moros Almorávides, como la primera Armengola en 1991, Manoli García; o de los Moros Realistas, comparsa de la que procedieron tanto Rocío Meseguer en el año 2000 como Vanesa Martínez en 2010. También han ostentado el cargo mujeres de los Moros Abdelazíes, como Conchita Giménez en 2002 y Mariola Navarro en 2012, así como de los Moros Viejos de Abén-Mohor, representados por Mª Dolores Riquelme en 1999 y Mª Ángeles Vidal en 2015.

A este listado se suman las Armengolas procedentes de los Moros Negros Egipcios, como Asunción Ruiz en 2013, Elisa Gil en 2022 y Ana Belén Navarro en 2025, además de las representantes de los Moros Nazaríes de Abén-Humeya, como Amparo Terrés en 1994 y Gloria Valero en 2016. También han tenido su protagonismo comparsas como los Moros J’Alhamed, con Paquita Sabater en 1996 y Gloria Quesada en 2019, o los Moros Beduinos, con Vanesa Martínez en 2010.

Sin embargo, el bando de la cruz también ha brindado Armengolas muy destacadas: a Caballeros de Tadmir pertenecieron Manoli García (1991), Milagros López (1993), Clarisa Castillo (1998) y Nuria Castillo (2007). Por Caballeros del Oriol lo fueron Maye Valero (2001) y Almudena Meseguer (2014). Armengolas Contrabandistas fueron Pilar Murcia (2003) y la actual, Pilar Hernández. Los Piratas Bucaneros también han tenido Armengolas destacadas, como Mariola Rocamora (2009) o Loli Sánchez (2024). En las filas de los Caballeros de Santiago han desfilado Mercedes Andreu (2018) y Ester Hernández (2023)

Sin embargo, hasta ahora, otras solo han podido tener una Armengola. Es el caso de Caballeros del Rey Fernando, con Finuca Ferrández (1997); Caballeros Templarios con Mª Carmen Fernández (2008); o Seguidores de Arums y Ruidoms, con Conchita Cabrera  (2017).

Esto, al final, lo que refleja no es solo la implicación de las huestes de la media luna en la fiesta, sino también su peso histórico y demográfico, dentro de las celebraciones de Moros y Cristianos de Orihuela. Un aspecto que, desde hace varios años, se está tratando de equilibrar.

Treinta y cinco años de una figura imprescindible

Desde aquella primera designación en 1991 hasta nuestros días, la Armengola se ha consolidado como la figura más representativa de los Moros y Cristianos de Orihuela. Más allá del protocolo y la representación institucional, cada una de las mujeres que han asumido el cargo ha aportado una historia personal, familiar y festera que enriquece una tradición profundamente arraigada en la ciudad.

Treinta y cinco años después, la leyenda de aquella mujer que, según la tradición, empuñó las armas para salvar a Orihuela sigue viva gracias a todas las Armengolas que han mantenido encendida la llama de uno de los símbolos más queridos de las fiestas.