Desde que se recuperó el nombramiento de Síndicos portadores en 1992, ilustres oriolanos y destacadas personalidades han llevado la Señera oriolana cada 17 de julio
La Gloriosa Enseña del Oriol constituye, posiblemente, el mayor símbolo de identidad de la ciudad de Orihuela. Su protagonismo cada 17 de julio, durante la conmemoración de la Reconquista, va unido a una figura recuperada hace poco más de tres décadas: la del Síndico Portador del Oriol.
Fue en 1992, coincidiendo con el 750 aniversario de la Reconquista de Orihuela, cuando el Ayuntamiento decidió recuperar el nombramiento de los antiguos Síndicos medievales, procuradores encargados de defender los intereses de la ciudad ante las Cortes del Reino de Valencia. Desde entonces, corresponde al Pleno Municipal, a propuesta de la Alcaldía, designar cada año a la persona encargada de portar la Enseña, un nombramiento que se publica en el Boletín Oficial de la Provincia de Alicante, se inscribe en el Libro de Registro de Honores y Distinciones y concede el tratamiento de Ilustrísimo Señor o Ilustrísima Señora.
No se trata de un honor cualquiera. La Gloriosa Enseña del Oriol conserva uno de sus privilegios históricos más singulares: no puede inclinarse ante nadie, salvo ante Dios y el Rey, una tradición que la convierte en uno de los símbolos institucionales más respetados de la ciudad.
Los primeros años
El primer Síndico Portador fue el oriolano Juan José Sánchez Balaguer en 1992. Periodista de profesión, posteriormente dirigiría Convega, la Fundación Cultural Miguel Hernández y, desde 2017, codirige la Cátedra Iberoamericana Alejandro Roemmers de la UMH. En 2026 fue nombrado académico de la Real Academia de Cultura Valenciana.
Un año después se produjo uno de los nombramientos más singulares de esta historia. En 1993 no fue designada una persona, sino que la protagonista fue la Real Senyera de Valencia, dado los estrechos vínculos, historia y privilegios que unen a ambas enseñas. Dado que una bandera no puede llevar a otra, el Oriol fue portado por la entonces alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, en un acto que contó además con la presencia del entonces presidente de la Generalitat, Joan Lerma.
En 1994 tomó el relevo el historiador y archivero Javier Sánchez Portas, director durante décadas del Archivo de la Generalitat Valenciana, y una de las grandes referencias en la conservación del patrimonio documental oriolano.
Una marcada presencia institucional
Durante aquellos primeros años, ya fuera para consolidar este nombramiento, o bien por darle publicidad, fue habitual que el Ayuntamiento distinguiera a destacados representantes de las instituciones valencianas y nacionales.
Así, en 1995 portó el Oriol Eduardo Zaplana, entonces recién elegido presidente de la Generalitat Valenciana, y quien fue, posteriormente ministro de Trabajo y portavoz del Gobierno de España.
Le siguió en 1996 el impulsor de la recuperación de este cargo, Luis Fernando Cartagena, exalcalde de Orihuela y entonces conseller de Obras Públicas. En 1997 fue elegido el presidente de la Diputación de Alicante, Julio de España; y en 1998, el oriolano Antonio Rodríguez Barberá, quien años después sería secretario autonómico de Agricultura y concejal en Orihuela, todo por el Partido Popular. Además, ha desempeñado un destacado papel dentro de las fiestas de Moros y Cristianos. Entre otros, fue Embajador Cristiano en 2002, por su comparsa, Caballeros de Tadmir.
La década la cerró, en 1999, el nombramiento de José Molina, quien después sería el Defensor del Ciudadano. Un hombre también vinculado a la organización festera, como secretario de la Asociación de Fiestas de Moros y Cristianos.
La primera década del nuevo siglo reunió perfiles muy diversos, pero siempre manteniendo el estilo de años anteriores, reconociendo a figuras y personajes que, de una forma u otra, ostentaban papeles destacados dentro del apartado institucional, aunque también hubo huecos para reconocer a figuras queridas en Orihuela.
En 2000 fue nombrado el oriolano Antonio Gutiérrez, quien fue secretario general del sindicato Comisiones Obreras, entre 1987 y, precisamente, ese año. En 2001 recibió el honor Francisco Camps, entonces vicepresidente primero del Congreso de los Diputados y quien sería, no mucho más tarde, presidente de la Generalitat Valenciana, cargo que ostentó entre 2003 y 2011.
En 2002 llegó el turno del mallorquín Jaume Matas, entonces ministro de Medio Ambiente, y que ocupó la presidencia de Baleares en dos periodos no consecutivos (1996 – 1999 y 2003 – 2007).
En 2003, el protagonismo recayó en el entonces rector de la Universidad Miguel Hernández, Jesús Rodríguez Marín, mientras que en 2004 fue distinguido Eladio Aniorte, histórico presidente de ASAJA Alicante.
La vida religiosa también tuvo representación, con la elección, en 2005, del querido sacerdote José Luis Satorre, uno de los nombramientos más aplaudidos por los oriolanos; mientras que José Ramón García Antón, entonces conseller de Infraestructuras y posteriormente de Medio Ambiente, fue el Síndico de 2006.
El Oriol como homenaje a leyendas de la Fiesta
A partir de 2007 comenzaron a hacerse comunes los nombramientos de personas estrechamente vinculadas a la sociedad oriolana y, especialmente, a las Fiestas de Moros y Cristianos. Ese año fue distinguido el oriolano Emilio Bascuñana, entonces presidente provincial de Cruz Roja, y quien años después, ejercería como alcalde de Orihuela (2015 – 2022).
En 2008 tomó el relevo Domingo Espinosa Albertus, histórico presidente de la Asociación de Fiestas de Moros y Cristianos (1985 – 1992), y Embajador Moro en 1997 por su comparsa Moros Almorávides. En 2009 el honor recayó en Leandro Roldán, impulsor de la Fiesta, y fundador de la comparsa Moros Negros Egipcios.
El año 2010 marcó un antes y un después, con el nombramiento de Mari Carmen Martínez, que se convirtió en la primera mujer en portar la Gloriosa Enseña del Oriol. Armengola en 1995, y vicepresidenta de la Asociación de Moros y Cristianos, abrió el camino a otras mujeres que llegarían posteriormente.
En 2011 fue designado el dibujante Alfonso Ortuño, diseñador del monumento a la Armengola, y creador del escudo de los Moros Almohábenos. Le siguió en 2012 Manuel Hernández, exconcejal de Cultura, y presidente del Patronato Histórico Artístico de Orihuela.
En 2013 el Ayuntamiento distinguió a Carmen Díaz, cofundadora y presidenta de Orihuela Sin Barreras, reconocida además como Mujer Oriolana en 2006.
El histórico presidente de la Asociación de Moros y Cristianos (1992 – 2012), y Embajador Moro en 2007 por Moros Almorávides, Antonio Franco fue el Síndico de 2014, mientras que en 2015 recibió el nombramiento Francisco Giménez, profesor de Biología y miembro de la junta local de Manos Unidas.
Uno de los momentos más emotivos llegó en 2016, cuando el periodista Eduardo López Egío fue nombrado a título póstumo. En aquella ocasión, quien portó la Enseña fue su hijo, Miguel López, convirtiéndose en uno de los homenajes más recordados de la Fiesta.
La actualidad, homenaje a oriolanos ilustres
En 2017 fue reconocido el muradeño Julio Vicente Lizán, voluntario de Protección Civil y Guardia Civil honorario, poseedor de numerosas condecoraciones civiles y militares. En 2018 el nombramiento correspondió a Mayte Sánchez Cánovas, quien fuera directora de la ONCE en la Vega Baja, y miembro de la comparsa Moros Realistas.
El histórico festero Marcelino Asuar fue el portador en 2019, tras una trayectoria ligada a comparsas como Moros J’Alhamed y a la Junta Central de Moros y Cristianos. También ostentó cargos destacables dentro de la Fiesta, como Festero de Honor en 1980 y el de Alcaide del Castillo en 2014.
La única interrupción, hasta el momento, de la historia de los Síndicos tuvo lugar durante los años 2020 y 2021. En aquellos momentos, la pandemia de Covid-19, obligó a paralizar la vida pública, lo que obligó a suspender las fiestas.
La tradición regresó con la elección de dos hombres vinculados a los medios de comunicación. En 2022, el periodista y locutor Pepe Ruiz tuvo el privilegio de portar la Enseña, seguido en 2023 por Baldomero Giménez.
En 2024 fue distinguida Chelo Moñino, mujer muy vinculada a la Semana Santa y a la comparsa Caballeros de Tadmir. Su elección fue uno de los más aplaudidos y queridos de los tiempos recientes, dejando un recuerdo imborrable en ciudadanos y festeros.
La académica Mª Ángeles Esteban, catedrática de Biología Molecular de la Universidad de Murcia y glosadora del Pregón de Moros y Cristianos en 2014, recibió el honor en 2025.
El actual Síndico Portador es Juan Martínez Tomé, director de la Cátedra Oriol y de la Escuela Politécnica Superior de Orihuela (EPSO) de la Universidad Miguel Hernández. Oriolano de pro, recoge ahora el testigo de un legado que llena los corazones de los festeros.
Mujeres que han hecho historia
Aunque en la mayoría de ocasiones el cargo estuvo desempeñado por hombres, cuatro mujeres han escrito ya su nombre en la historia de la Gloriosa Enseña del Oriol. La pionera fue María Carmen Martínez en 2010, seguida por Carmen Díaz en 2013, Chelo Moñino en 2024 y María Ángeles Esteban en 2025. Sus nombramientos reflejan la evolución de una distinción que reconoce trayectorias muy diversas, desde el compromiso social hasta la ciencia, el mundo festero o la conservación del patrimonio.
En estos 34 años de historia, el Ayuntamiento ha distinguido a periodistas, profesores universitarios, científicos, sacerdotes, responsables políticos, agricultores, voluntarios, festeros, archiveros, representantes del movimiento asociativo, configurando un homenaje a toda la sociedad oriolana contemporánea.
Más allá de sus trayectorias personales, todos ellos comparten un mismo privilegio: haber sostenido sobre sus hombros la Gloriosa Enseña del Oriol, el símbolo institucional más emblemático de la ciudad y una de las tradiciones con mayor carga histórica de Orihuela.





