Lecturas para el verano

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Imagen de Joaquín Marín

Por Mateo Marco Amorós

Camino del verano, sobre la pila de libros pendientes, más libros. Una pila que de continuo se hace, deshace y rehace, creciendo de abajo hacia arriba como estalagmita a pesar de las sustanciosas erosiones de los tiempos de lectura cotidiana, vientos nutricios. Y, ¡bendita sea!, no doy abasto. No doy abasto porque nuevas lecturas se depositan sobre lo mucho clásico pendiente, años, y sobre diversas lecturas de contenido geográfico e histórico que por deformación profesional de lo que me ocupó aún me ocupan. En los casos que hoy traemos, paisanaje, amistad y aprecio a sus autores, obligan. Y son: tres poemarios, un ensayo y un libro de relatos.

Un poemario de Alejandro Lorente, titulado Signos y editado por Loto Azul. «Colección de versos telúricos e intimistas que nos funde con la naturaleza: agua, tierra, fuego y aire», reza la contraportada. De la labor escritora de Lorente ya hemos comentado en otras ocasiones. Tiempo al tiempo para decir sobre este Signos. Con Lorente me unen inquietudes compartidas, generación y mucho aprecio familiar. Otro poemario, el de Ada Soriano, Abrazar el vuelo. Y otro, el de Javier Puig, En la espesura de lo invisible. Editado el primero por La Garúa y el segundo por Ars Poética, con la colaboración en ambos de la Fundación Cultural Miguel Hernández. En su momento, pudimos asistir a la presentación de estos dos libros y lo vivido y adelantado aventura gozo literario. Tarde o temprano, tras la lectura, también diremos.

El ensayo es obra de Gastón Segura, paisano villenense. Titulado Cela, Soler y Rojas con Baroja al fondo (Intenciones y averiguaciones de una correspondencia), editado por León Shoes, desde el principio alentó mi curiosidad por haber tenido la suerte de conocer personalmente a dos de los protagonistas tratados; a Alfredo Rojas Navarro y a don José María Soler García. Finalmente, recopilados en El dolor y la belleza, editado por Olé Libros, vibran interés los relatos de María Engracia Sigüenza Pacheco, autora de la que hemos disfrutado de su poesía y ahora, sin duda, disfrutaremos de su prosa.

Poesía, ensayo, narración… Lecturas para el verano. Que nunca falten.