A propósito de…XLVIII

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¡¡Ya no sé cómo decirlo!!

Laura F.

Ya no sé cómo proclamar a los cuatro vientos la indigna pasividad de los ciudadanos ante leyes no sólo injustas, sino que atentan a la dignidad de las personas. Yo creo que es porque la mayoría de la población ya no sabe lo que es la dignidad. Y no porque no la tengan, sino porque nuestros políticos han hecho un trabajo muy bueno: llevar a los ciudadanos, en su mayoría, hacia un letargo mental.

Un adormecimiento cerebral por el que los ciudadanos ni sienten ni padecen. Les han quitado la capacidad de reacción, por lo que, hagan lo que hagan los gobernantes, se mantendrán amorfos o, peor incluso, lo verán bien. Ambos partidos políticos protagonistas de la historia política española: PSOE y PP, a través de políticas educativas han ido minando la capacidad de crítica. Han ido introduciendo en nuestras mentes, de forma subliminal la idea de que, ellos, eran nuestros salvadores, que podíamos estar tranquilos, ellos vigilaban por nuestros intereses.

¡¡Somos los defensores de la democracia¡¡Velamos por ella!! ¡Y tanto! ¡Se la han quedado! Pero lo más triste es que los que no hemos sido atrapados, los que no hemos sido hipnotizados, clamamos, protestamos y avisamos sin que nos escuchen. ¿Cómo puede ser que a los padres y madres no les interese el futuro de sus hijos? Tragamos y tragamos. ¡Hasta cuando! Ahora nos han “impuesto” una ley educativa que, por huevos, nos la vamos a tragar.

Y es que en pleno siglo XXI nuestros partidos no quieren consensuar una ley necesaria imprescindible para los alumnos que serán el futuro del país. Mientras más tontos seamos, más manipulables y mejor vivirán ellos. Por un lado los socialistas, con todo el desastre que supone esta ley, se paran en la asignatura de Religión Católica. Error grave. Pues no se trata de quitarla, sino de ampliarla a Historia de las Religiones.

Y es que a estos pseudo-socialistas no les interesa la cultura de verdad. A un socialista auténtico todo le parece poco para adquirir un cultura que permita ser libres e instruidos, con capacidad de criterio. . Y los peperos de turno se centran en recortar de la escuela pública profesores, becas, material, etc.

De tal manera que junto con las medidas introducidas en cuanto al trilingüismo, esto va a ser de una mascletá que para sí quisiera el Vesubio. Vamos hacia un país empobrecido, cateto y mudo. Sí. Mudo. Así van a quedar nuestros hijos después de terminar sus estudios básico ¡Imagínense los superiores! Aviso.

Sus hijos van a ser los más tontos de Europa y parte de globo terráqueo. Por lo menos en la Comunidad Valenciana. No sólo son insuficientes las horas de Lengua Castellana para poder leer de forma comprensiva (gran mal de nuestros alumnos), sino que tienen que aprender valenciano, les guste o no, cuya ortografía es muchas veces opuesta la castellana. Los críos se hacen un lío de “padre y muy señor mío”, con lo que las faltas de ortografía dejan ciego total a cualquiera que intente leerles. Si además ven a tener que recibir clase de Conocimiento del Medio o Matemáticas en inglés…¡Agárrate que vienen curvas! Ni se va a enterar el alumno/a. Unos 3.000 profesores —un 25% del total de las plantillas, según la Consejería de Educación—, están capacitados para dar clases en inglés de todas las materias. ¡¡Ni loca se lo cree!! Dicho por una Doctora en Inglés: “ Es imposible poder adquirir el vocabulario completo necesario y la soltura adecuada en estas asignaturas en inglés de calidad, así como dar respuesta a las preguntas de alumnos que necesita de variantes en las formas de explicación”.

No es viable, ni por parte del profesorado ni por parte de los alumnos entender estas materias para conseguir los niveles adecuados para su comprensión”. Ni sabrán inglés, ni sabrán Ciencias Naturales. El especialista de Inglés debe aprenderse la historia o la profesora de Historia debe saber perfectamente el inglés. Hay un refrán que dice: “Aprendiz de mucho y maestro de nada” Se puede aplicar aquí totalmente. Para que la educación de nuestros hijos se a la adecuada, debemos exigir a nuestros profesionales que sean buenos cada uno en los suyo. Pero no. A los maestros se les pide que lo sepan todo: su especialidad, valenciano, inglés, actores, psicólogos, enfermeras, costureras,… No. ¡¡¡¡¡¡A especialistas en educación no se le escucha!!!!! Esto es producto de gente mediocre que piensa mediocremente.

 

Y ahora, el maestro o maestra, por culpa de “pensadores grises”, debe de cuidar de veinticinco niños y niñas, perfeccionar su especialidad, aprender valenciano, inglés, manejar las nuevas tecnologías, … y todo en un breve espacio de tiempo y sin medios adecuados. ¿Qué les pedirán al año que viene? ¿Andar a cuatro patas, subir a un trapecio, tirarse en paracaídas, sacarse el titulo de enfermera/o,…? Esto es un desastre. Y todos tienen la culpa, el PSOE   y el PP. La democracia es otra cosa, no lo que practican estas personas que, muchas de ellas jamás han “trabajado” y cuyas capacidades son muy escasas. ¡¡¡No sé como D. Gregorio Marañón llegó a ser médico endocrino, científico, historiador, escritor y pensador, sin este sistema educativo tan brillante y completo!!! ¡¡¡¡Lo mismo hubiese sido dirigente del PP o del PSOE!!!

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