Las dos piezas fueron donadas oficialmente al Ayuntamiento en el Pleno celebrado el pasado mes de mayo y quedarán expuestas de forma permanente
El Museo de Historia y Cultura de Bigastro ha presentado dos nuevas piezas que pasan a formar parte de sus fondos gracias a la donación realizada por los vecinos del municipio Teresa García Belmonte y Efrén Pamies.
La presentación ha contado con la asistencia de la alcaldesa de Bigastro, Teresa Belmonte, y de la concejala de Cultura, Alejandra Moya. Durante el acto, ambas han agradecido la generosidad de los donantes y han destacado la importancia de seguir enriqueciendo el patrimonio histórico y cultural del municipio.
La alcaldesa, Teresa Belmonte, agradeció las aportaciones que realizan los vecinos al museo y recordó que la aceptación de ambas donaciones fue aprobada en el último Pleno Ordinario celebrado a finales del mes de mayo. Asimismo, destacó el valor de las piezas incorporadas, tanto por su vinculación con la historia y las tradiciones de Bigastro como por la información que aportan sobre el pasado del territorio.
Una de las piezas donadas es una orza utilizada para conservar el “pie del pan”. Teresa García Belmonte explicó durante la presentación el uso tradicional de este recipiente, que data del siglo XIX, y relató cómo se elaboraba el pan en las casas de Bigastro. A través de su testimonio recordó el proceso de amasado, fermentación y cocción en los hornos, así como diferentes vivencias familiares relacionadas con la obtención de harina y la elaboración del pan durante los años posteriores a la Guerra Civil.

Por su parte, Efrén Pamies presentó la segunda pieza incorporada al museo: un fósil localizado en la zona de la pedrera. Según explicó, tras consultar con paleontólogos y especialistas en fósiles, todo apunta a que se trata de restos de un sirenio, un mamífero acuático cuyos descendientes actuales serían los manatíes y el Dugong dugon.
Pamies explicó que descubrió la pieza durante uno de sus recorridos por el paraje y que decidió recuperarla al comprobar el riesgo de deterioro que sufría debido a los desprendimientos producidos en la zona tras la DANA de 2019. El fósil conserva marcas correspondientes a costillas y vértebras del animal y procede de materiales geológicos datados entre el Mioceno y el Plioceno, con una antigüedad aproximada de entre 11 y 5 millones de años.
El donante también detalló el proceso de limpieza y conservación realizado antes de su traslado al museo, utilizando técnicas y productos empleados habitualmente en paleontología y arqueología para proteger este tipo de hallazgos.

La concejala de Cultura, Alejandra Moya, destacó la importancia de ambas incorporaciones coincidiendo con la celebración del 325 aniversario de Bigastro. Según explicó, la orza representa una parte fundamental de la historia cotidiana y las tradiciones del municipio, mientras que el fósil permite conocer un pasado mucho más remoto del territorio.
Moya subrayó además el valor educativo de estas piezas para las visitas escolares y para todos los vecinos que acuden al museo, y animó a la ciudadanía a seguir colaborando con la conservación del patrimonio local mediante la donación de objetos y hallazgos de interés histórico.
Las dos piezas fueron donadas oficialmente al Ayuntamiento en el Pleno celebrado el pasado mes de mayo y quedarán expuestas de forma permanente en el Museo de Historia y Cultura de Bigastro.





