Con la firma de ejemplares y la posterior foto de grupo concluyó esta presentación
Completando el fin de semana que Ars Creatio ha dedicado a la poesía, este sábado 6 de junio, a las 20 horas, en el salón principal de la Sociedad Cultural Casino, tuvo lugar la presentación del último libro del vate manchego Felipe Serrano García de la Plaza. Nacido en Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real), ha establecido vínculos con Torrevieja, a la que dedica varias de las composiciones recogidas en este volumen, como «los caminos de ida y vuelta» entre ambas localidades: «un conjunto de poemas diversos (…) donde el poeta se mimetiza con las gaviotas y las palomas en vuelos oníricos y simbólicos».
José Miguel Toro Carrasco, directivo de Ars Creatio y guionista y director de los recitales que anualmente representa la asociación, contó a los asistentes cómo conoció al autor, del cual desarrolló además una emotiva semblanza y un detallado estudio de las características de su poesía, con los temas que recoge, los paralelismos con otros autores y las fuentes de inspiración: «En la obra de Felipe Serrano encontramos una poesía intimista, pero a veces, también una poesía abierta, extrovertida, libre, sin ajustarse a los corsés de la métrica tradicional, con un amplio conocimiento del lenguaje y un correcto uso del fraseado, sin concesiones a la rima fácil y con un hábil dominio del mensaje contenido en el interlineado de los versos. La poesía de Felipe Serrano es una poesía fresca, ágil, dinámica, que se lee con el corazón, como él la ha escrito, en sus largos y solitarios viajes de ida y vuelta entre Villarrubia de los Ojos y Torrevieja y entre Torrevieja y Villarrubia de los Ojos, en esas Rutas del corazón».
A continuación, tomó la palabra el protagonista de la noche, orgulloso «Quijote de Torrevieja». En primer lugar, agradeció el trabajo del artista Francisco Manuel Vargas Sanroma, que en la portada y la contraportada del libro ha unido, encaminados por sendos corazones, al Hombre del Mar y a la Bella Lola. Tras hacer lo propio con los poetas, los troveros, los medios de comunicación y los presentes, Felipe Serrano animó «a leer estas rutas oníricas y/o reales de vuestro amigo villarrubiero».
Según sus palabras, «la poesía debe brotar del espíritu de su autor para saciar y servir a quien la necesita». A la pregunta de qué es la poesía, sugirió una respuesta que, como él mismo advertía, bien pudiera ser diferente otro día: «La poesía es el refugio de las personas sensibles, es un frasquito de cristal que nunca se colma de lágrimas dulces y saladas, (…) es la abuela que nunca morirá, que es milenaria y se conserva joven, (…) es la ventana que da al amanecer, y es una cosa muy grande que a mucha gente hace respirar (…)».
Completado el capítulo de agradecimientos en Ars Creatio, particularmente en Josefina Nieto y José Miguel Toro, se dio paso al recitado de algunos de los versos recogidos en este poemario. Se contó con la colaboración especial de Andrés Iglesias y Paco Oliveros, del que cierto cronista se refirió ayer cautamente al punto y aparte —porque nunca será final— que ponía en su faceta artística. Subrayamos los que más describen el alma torrevejense: los serventesios cantados Al Hombre del Mar («Descansa erguido, solo y pensativo, / se pierde la mirada hacia lo lejos, (…)» y el romance decasílabo Ruta 11 («Desde La Habana llegaba el barco / que ancló en el puerto de Torrevieja (…)».
Con la firma de ejemplares y la posterior foto de grupo concluyó esta presentación. Felipe Serrano García de la Plaza, «ferviente admirador de los poetas de la generación del 27 y de los poetas románticos», y que lleva «nueve años yendo y viniendo y enamorándose a cada momento más de la bella Torrevieja», ofreció su séptimo poemario a los paisanos de su tierra de acogida. Don Quijote, por esta vez, cabalga entre montañas de sal, bajo un cielo de gaviotas y hacia un horizonte azul.





