STEPV denuncia nuevas presiones de Inspección en la Vega Baja para imponer la presencialidad del profesorado durante el mes de julio

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Un correo remitido a los equipos directivos anuncia visitas a los centros para comprobar que las tareas de final de curso y preparación del siguiente están realizadas

STEPV-Vega Baja denuncia un nuevo episodio de presiones por parte de la inspección educativa de la comarca para obligar al profesorado a permanecer en los centros educativos durante el mes de julio, a pesar de que la normativa vigente no establece la obligación de cumplir un horario presencial fijo en este período laboral no lectivo.
El sindicato ha tenido conocimiento de un correo electrónico enviado recientemente a los equipos directivos en el que una inspectora de Educación, tras agradecer el esfuerzo realizado durante el curso y las dificultades derivadas de la situación de huelga, recuerda que «el mes de julio es lectivo» (sic) y afirma que, «al menos durante las primeras semanas de julio, tanto los docentes como los equipos directivos deben estar en los centros, finalizando todas las tareas pendientes antes de poder cerrar».
En el mismo mensaje, la inspectora anuncia visitas a los centros educativos con el objetivo de «planificar septiembre» y comprobar que distintas actuaciones administrativas y organizativas están en orden, entre las que cita los inventarios de aulas y espacios, los informes del alumnado, las reuniones de ciclo e interciclos, la memoria final de curso, la COCOPE, XarxaLlibres o la autoevaluación docente.
STEPV considera que estas indicaciones constituyen una interpretación abusiva de la normativa y un intento de imponer de facto la presencialidad obligatoria del profesorado durante el mes de julio. El sindicato recuerda que la normativa establece las tareas que deben desarrollarse durante este período, pero no fija franjas horarias ni obliga a una permanencia continuada en los centros educativos más allá de las actividades estrictamente necesarias.
Además, el sindicato denuncia que este tipo de comunicaciones generan un clima de intimidación y presión sobre los equipos directivos y el conjunto del profesorado, especialmente después de un curso marcado por la conflictividad laboral y la sobrecarga burocrática.
Por otra parte, STEPV insiste en que las condiciones de los centros educativos durante el mes de julio continúan siendo inadecuadas en muchos casos, con espacios insuficientemente climatizados y temperaturas elevadas que pueden afectar a la salud laboral del personal docente. Igualmente, recuerda las dificultades de vivienda que sufre una parte importante del profesorado destinado a la Vega Baja, especialmente el personal interino, en una comarca con una fuerte presión turística.
Por todo ello, STEPV reclama a la Dirección Territorial de Educación de Alicante que aclare los criterios de actuación de la inspección educativa y garantice que no se impondrán obligaciones de presencialidad que no estén expresamente recogidas en la normativa vigente y que sean estrictamente necesarias y plenamente justificadas. El sindicato exige que se respete la autonomía organizativa de los centros y los derechos laborales del profesorado, y rechaza cualquier intento de utilizar las visitas de inspección como mecanismo de presión o control injustificado.
Asimismo, si esta presión continúa, el sindicato anima al profesorado y a los equipos directivos a manifestar su rechazo por escrito ante la Dirección Territorial de Alicante y a organizar campañas informativas también de rechazo en los propios centros cuando acuda esta inspectora y, en su caso, otros miembros de la inspección en cualquier centro donde se obligue a acudir presencialmente de forma innecesaria.