El 87% de los más de 30.000 participantes vota en contra del acuerdo global, mientras que una mayoría opta por interrumpir la huelga sin renunciar a futuras movilizaciones
La consulta organizada para ratificar el preacuerdo alcanzado el pasado martes se ha cerrado con una participación de 30.238 respuestas, dejando un resultado contundente: el 87% de los votantes ha rechazado la propuesta de acuerdo global, frente al 13% que se mostró favorable. Los datos reflejan un amplio descontento entre el profesorado participante respecto al contenido del preacuerdo negociado. En concreto, 26.217 docentes votaron en contra de su aprobación, mientras que únicamente 4.021 respaldaron el texto en su totalidad.
La encuesta también permitió conocer el grado de implicación de los trabajadores en la huelga desarrollada durante las últimas semanas. Aunque hubo respuestas repartidas entre todos los niveles de seguimiento, miles de docentes declararon haber participado en un elevado número de jornadas de paro, llegando algunos a secundar hasta 23 días de huelga.
Rechazo a la mayoría de acuerdos parciales
Entre quienes votaron en contra del acuerdo global se planteó la posibilidad de respaldar algunos acuerdos sectoriales por separado. Los resultados muestran que únicamente la propuesta relacionada con la simplificación burocrática obtuvo un apoyo claramente mayoritario, con un 82% de votos favorables.
Por el contrario, fueron rechazadas las propuestas relativas a Inclusión Educativa (70% de rechazo), Valenciano (84%), Plantillas y personal docente (78%), Ratios (70%) y, especialmente, Retribuciones y condiciones laborales, que recibió un contundente 90% de votos en contra. La propuesta sobre Infraestructuras Educativas fue la que registró una mayor división, aunque también terminó siendo rechazada por una mayoría del 54%.
La mayoría apuesta por interrumpir la huelga
Una vez descartado el preacuerdo global, la consulta preguntó sobre el futuro de las movilizaciones. El resultado muestra que el 67% considera más adecuado interrumpir o desconvocar la huelga, mientras que un 33% preferiría mantenerla activa.
Dentro del grupo favorable a detener temporalmente los paros, la opción más respaldada fue la de suspender estratégicamente la huelga sin renunciar a futuras movilizaciones, fórmula apoyada por el 71% de quienes eligieron interrumpirla. Esta modalidad permitiría mantener la capacidad de reactivarla en cualquier momento sin necesidad de un nuevo preaviso.
Por su parte, entre quienes desean continuar con las protestas, el 90% apuesta por una huelga indefinida acompañada de movilizaciones puntuales e intermitentes, mientras que solo un 10% defiende mantener el formato inicial de huelga indefinida diaria.
Un mandato claro para continuar la presión
Los resultados de la consulta dibujan un escenario complejo para las organizaciones convocantes. Aunque el profesorado ha rechazado ampliamente el preacuerdo alcanzado con la administración, también ha mostrado una preferencia mayoritaria por una pausa estratégica en la huelga, manteniendo abiertas otras vías de movilización y presión de cara al próximo curso.
La elevada participación registrada en la votación convierte el resultado en una de las muestras de opinión más amplias del colectivo docente durante el actual conflicto laboral y educativo.





