El Consell ratifica el plan de desescalada diseñado por Igualdad para los centros de infancia y adolescencia y personas con diversidad funcional

 Las visitas de familiares comenzarán en la fase 1 en los centros de infancia y en los de diversidad funcional en la fase 2

El Pleno del Consell ha ratificado las resoluciones de la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas por las que se regula el proceso de desescalada y de transición a la nueva normalidad tras el estado de alarma por la COVID-19, en los recursos, instalaciones y servicios de los sectores de infancia y adolescencia, y de diversidad funcional y salud mental.

Ambas resoluciones se han trabajado con la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública y se han elaborado teniendo en cuenta las directrices establecidas por las autoridades sanitarias para preservar la salud y el bienestar de las personas usuarias, así como de las trabajadoras y los trabajadores de los centros.

Respecto a las medidas de seguridad e higiene las resoluciones ratificadas por el Pleno del Consell establecen que los centros de atención diurna, recursos vivenciales y servicios ambulatorios, tanto de infancia como de diversidad funcional, deberán cumplir, en todo momento, las obligaciones de prevención de riesgos laborales establecidas en la legislación vigente en cada fase del plan, tanto con carácter general como de manera específica, para prevenir el contagio por la COVID-19.

Asimismo, la disposición de los puestos de trabajo, la organización de los turnos y el resto de condiciones de trabajo se modificarán, en la medida necesaria, para garantizar la posibilidad de mantener la distancia de seguridad interpersonal mínima de dos metros entre las personas trabajadoras, y de estas con respecto a las usuarias. Cuando no sea posible, por razón de la actividad, se deberá utilizar el equipo de protección previsto en cada fase para el tipo de servicio de que se trate.

Se establece también tener en cuenta las medidas prescritas en cada momento para evitar el contacto de las personas con diagnóstico de COVID-19, con síntomas compatibles con el coronavirus o en período de cuarentena domiciliaria por haber tenido contacto con alguna persona con síntomas o diagnosticada de COVID-19, con otras trabajadoras o usuarias.

Respecto a la limpieza y desinfección de las instalaciones, se acuerda que se hará con la frecuencia y las condiciones estipuladas en cada fase para los centros sociosanitarios o los lugares de pública concurrencia, con especial atención a las superficies de contacto más frecuentes. Se garantizará una ventilación adecuada de todas las dependencias.

Equipos de trabajo

En la planificación de la transición a las distintas fases, los centros y servicios, tanto de atención a la infancia y adolescencia como los destinados a personas con diversidad funcional y salud mental, empezarán a tomar las medidas establecidas en el plan en función de la fase de proceso de desescalada vigente en el ámbito territorial en que se ubique el centro o servicio.

Se establece, asimismo, que los centros y servicios contarán, salvo indicación contraria, con aquellos efectivos que hubieran sido reasignados, y que se reincorporarán a sus puestos ordinarios, adaptándose los horarios de atención, siempre que sea posible, a las necesidades de conciliación de las trabajadoras y los trabajadores, teniendo en cuenta la vigencia de la suspensión de la actividad de los centros educativos.

Quedan exceptuadas de la incorporación a la atención presencial las personas con pluripatologías para las que el contagio por COVID-19 pueda suponer un grave riesgo. También quedan exceptuadas las mujeres embarazadas. En estos casos se adaptará el lugar de trabajo a unas funciones que no requieran atención al público o a funciones de trabajo telemático.

Visitas de familiares

De acuerdo a las resoluciones de la conselleria ratificadas por el Pleno del Consell, se establecen las medidas concretas para retomar la atención y las visitas en los centros y servicios de manera escalonada, teniendo en cuenta todas las medidas y recomendaciones sanitarias.

Respecto a las visitas, el equipo directivo de cada recurso será el encargado de programar las visitas que serán, con cita previa, y atendiendo un máximo diario del 20 por ciento de las personas residentes.

La resolución establece que el número de visitantes no podrán ser superior a tres personas, que accederán a la visita de uno en uno, exceptuando que todos convivan en la misma casa. Se mantendrá la distancia de seguridad de dos metros, con mascarilla y desinfectándose el calzado y las manos con solución hidroalcohólica, y, además, se les tomará la temperatura antes de entrar, restringiendo su acceso si tiene o supera los 37,5 grados.

Las visitas se realizarán en espacios habilitados para tal fin, que preferiblemente estarán al aire libre, y con la supervisión de personal técnico del centro. Asimismo, se dejará un mínimo de 15 minutos entre una y otra para la correcta limpieza, desinfección y ventilación de espacios.

En el caso de los centros residenciales para personas con diversidad funcional o problemas de salud mental, las visitas se retrasarán a la fase 2 debido a la vulnerabilidad del colectivo, pero en la fase 1 la dirección de cada recurso tendrá que elaborar un protocolo de visitas que contemple horarios, espacios, medidas preventivas y duración de las mismas atendiendo criterios de bienestar de las personas residentes y de sus familias.

Los criterios serán iguales a los de infancia, limitando las visitas diarias a un máximo del 20 por ciento de las personas residentes, y no más de tres personas por visita, que entrarán de uno en uno salvo en los casos que convivan en la misma casa, que podrán entrar juntos. Las medidas de protección y distanciamiento social serán las mismas que para infancia, igual que los protocolos de limpieza y desinfección.

Atención presencial y telemática

Tal y como regula la resolución, los centros de atención diurna y ambulatoria para personas con diversidad funcional y salud mental empezarán a preparar la apertura progresiva antes del último día de la fase 1, con la programación de horarios y turnos y evaluando de manera individual la capacidad de retorno de las personas usuarias, atendiendo a criterios de asistencia voluntaria y situación biopsicosocial de las personas y de sus familias.

En el caso de los centros de atención diurna de infancia y adolescencia en situación de riesgo, durante la fase 1 se continuará realizando un seguimiento adecuado de cada una de las personas usuarias, preferentemente de forma telemática y de manera presencial solo en aquellos casos en los que se venía prestando cuando sea necesario. No así los puntos de encuentro familiar, que empiezan ya en esta fase con los primeros encuentros presenciales.

En los centros residenciales, tanto de infancia y adolescencia como de diversidad funcional y salud mental, se continuará con las actividades físicas deportivas y salidas, de acuerdo con la normativa vigente en cada momento.

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