Ananda Dansa

Mateo Marco Amorós / A cara descubierta

Joaquín Marín / Fotografía

Hoy, para decir, no quisiera ninguna voz, ninguna palabra. Quisiera solo el gesto, la danza, la música sin canción. Quisiera un sin palabras para pregonar la maravilla del movimiento de los cuerpos y la luz. Quisiera en silencio la belleza de la mueca, del guiño, del aspaviento, del ademán, de la sonrisa y la tristeza expresadas sin risas ni llantos. Decir el amor y el desamor, la amistad y el enfado con el gesto. Solo el gesto quisiera. Y acaso la complicidad del viento batiendo el albor en los paños y el brillo en los metales. Y no quisiera hoy para decir ninguna voz porque quisiera expresarme sin pronunciar palabra con la belleza que dice Ananda Dansa trenzando mímicas.

Después de algunos años hemos vuelto a ver un espectáculo de Ananda Dansa. José Ayelo, Director de la Casa de la Cultura de Villena, nos recuerda que aquel espectáculo de Ananda Dansa que tanto nos gustó fue “Crónica civil (V-36/9)”. Una maravilla. Como sorollas en movimiento. Por esto viendo nuevamente a la compañía valenciana siento inútiles las palabras. La hemos visto en Santander, representando “Pinoxxio”. Una producción merecidamente premiada.

La lectura del cuento por parte de Ananda Dansa nos recuerda a quienes nos dedicamos a la enseñanza –o siendo padres– algo que no deberíamos olvidar. Cierto que quien huye de la escuela termina convirtiéndose en burro o simple títere. Por eso importa el colegio. Esta sería la lectura tradicional del cuento. Pero tampoco debemos ignorar que quienes queremos educar también debemos estar dispuestos a aprender y que las experiencias de la vida, sobre todo las vividas al límite, también son escuela. Por ello no conviene obsesionarse con didácticas. Ya lo escribimos tras leer el “Amor y pedagogía” de Unamuno: Don Avito Carrascal tanto programó hacer de su hijo Apolodoro un genio que lo convirtió en un idiota. Y Apolodoro se suicida. Una tragedia.

Pero hoy no queríamos palabras que nos despistan porque queríamos el gesto claro, la música sin canción, la finta, el braceo, la contorsión, el movimiento para decir con la hermosura con que dice en sus espectáculos Ananda Dansa.

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