La primera planta de transferencia autorizada de la Vega Baja comenzará a funcionar «de manera inmediata» en Dolores

El Consorcio Vega Baja Sostenible y el Consell piden a los ayuntamientos de la comarca que pongan a disposición terrenos municipales para la instalación de más plantas para mejorar la gestión de residuos

La primera planta de transferencia de residuos urbanos autorizada en la Vega Baja está a punto de comenzar su andadura. A falta de pequeños detalles, la infraestructura construida en el polígono industrial del municipio de Dolores ha entrado en la recta final y “de manera inmediata” entrará en funcionamiento.

Así lo ha asegurado la consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mireia Mollá, quien ha visitado este lunes el rumbo de las obras de las nuevas instalaciones acompañada de la presidenta del Consorcio Vega Baja Sostenible, Teresa Belmonte,y el alcalde de Dolores, Joaquín Hernández.

“Es un hito histórico porque es la primera planta de transferencia autorizada en la Vega Baja, algo completamente insólito”, ha expresado Mollá, quien ha manifestado que “es una oportunidad histórica para esta comarca porque esta planta tiene que abrir un nuevo camino en la gestión de residuos en la Vega Baja”. Y este, ha dicho, es el momento de hacerlo por la capacidad económica que los fondos europeos permiten al Consell.

La planta ubicada en Dolores, valorada en 2,3 millones de euros, dispone de una nave de 685,50 m2 adaptada a la normativa europea sobre el tratamiento de residuos. Según ha adelantado la presidenta del Consorcio Vega Baja Sostenible, Teresa Belmonte, la planta dará cobertura en un principio a los 27 municipios que conforman la comarca, puesto que tiene una capacidad de 150.000 toneladas, lo que supone el 90% de los residuos que genera la Vega Baja.

Además, ha explicado Belmonte, en 2022 la planta comenzará a trabajar los bioresiduos con el tratamiento de residuos de manera diferenciada, “lo que hará el volumen de transferencia disminuya y llegaremos al 100% de la capacidad de residuos”.

La planta dispone de algo más de 5500 m2 acondicionados para la transferencia de fracción resto, pero también de enseres y voluminosos, de biorresiduos recogidos separadamente y también abre la puerta a la transferencia y transporte de otros residuos domésticos, como por ejemplo envases ligeros, podas o papel-cartón. La infraestructura, por tanto, también ayudará a los municipios a mejorar de manera más fácil y eficiente las recogidas selectivas en origen (envases, cartón, podas, etc.).

El 16 de agosto se evacuó el Dictamen Ambiental favorable de la Dirección Territorial de Alicante y el Ayuntamiento, asimismo, ha evacuado la licencia ambiental correspondiente. De este modo la planta de transferencia estará ya a disposición del Consorcio para que se pueda poner en marcha en cuánto sus órganos de gobierno determinen.

Junto con el proyecto de la nueva planta, se han acondicionado también algunos viales para facilitar que algunos de los vehículos recolectores procedentes de la costa puedan circular por ellos en lugar de por la circunvalación de la carretera de Dolores.

El primer paso

La consellera Mireia Mollá ha indicado que la planta de Dolores es el primer paso y abre la puerta a que otros municipios de la Vega Baja decidan acoger este tipo de infraestructuras que “ya nada tienen que ver

“La Vega Baja tiene una carencia de infraestructuras en materia de residuos por lo que la comarca tiene que dar saltos de gigante en el tratamiento y gestión de residuos para situarse en pleno siglo XXI. Es el momento de dar un salto de calidad y estoy segura de que otros municipios harán lo que ha hecho el Ayuntamiento de Dolores y pondrán a su disposición terrenos para poder realizar este tipo de infraestructuras”, ha señalado.

En esta línea, la presidenta del Consorcio Vega Baja Sostenible ha avanzado que se está trabajando para poner en marcha varias plantas en distintas localidades de la comarca, que se habilitarían en función de la densidad de población. “Se está trabajando en el diseño para hacer agrupaciones de 15.000 habitantes para que aquellos municipios con menos población puedan funcionar con solo una instalación”, ha explicado, mientras municipios más grandes, como por ejemplo Orihuela, deberían contar con varias.

“A día de hoy la gestión de residuos es una actividad industrial que se hace en los polígonos industriales y que los ayuntamientos deben de hacer la aportación de las parcelas municipales para la instalación de estas plantas que ya nada tienen que ver con las grandes macroinstalaciones que generaban un deterioro en el territorio”.

Más Ecoparques

Belmonte también ha anunciado que se van a adquirir cuatro ecoparques móviles más para seguir mejorando la red, cuyo objetivo es reducir la cantidad de residuos que se depositan en los contenedores. “Por eso es tan importante la concienciación porque todo lo que estamos haciendo si no va a acompañado de una reacción y de buenas prácticas por parte de la ciudadanía no sirve para nada”, ha indicado.

La infraestructura que se inaugurará próximamente en Dolores es inicialmente una planta de transferencia de residuos en bruto pero la intención, ha dicho Belmonte, es que se convierta también en una planta de tratamiento de las diferentes fracciones que generamos en la comarca.

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